La presidenta de la República, fiel a su estilo morenista, prefiere los monólogos frente a los micrófonos, característica distintiva de la Cuarta Transformación. Este estilo recuerda a figuras del pasado como Luis Echeverría, aunque en términos de corrupción, irresponsabilidad y contubernio, la situación actual parece no haber cambiado respecto a gobiernos anteriores. La mandataria, de manera irresponsable y con aparente ignorancia del derecho internacional, ha opinado sobre el posible enjuiciamiento en Estados Unidos de Raúl Castro Ruz, relacionado con el derribo de una aeronave tripulada por ciudadanos estadounidenses, perpetrado por fuerzas armadas cubanas. La crítica se centra en que, como presidenta de la República y no como ciudadana común, interfiere en asuntos que conciernen únicamente a Cuba y a Estados Unidos, además de hacerlo sin un conocimiento jurídico apropiado.