El Manchester City se impuso por 3-0 al Liverpool en el estadio Anfield, extendiendo su racha invicta y consolidándose al frente de la Premier League. Los goles fueron anotados por Erling Haaland, Jérémy Doku y Ryan Cherki. El partido se jugó en medio de protestas de los aficionados del Liverpool, quienes manifestaron su descontento tras la declaración de una comisión independiente que encontró al club culpable de irregularidades financieras entre 2009 y 2018, estimadas en más de 900 millones de libras. A pesar de la presión, el equipo de Enzo Maresca mantuvo la ventaja y llegó a ocho victorias consecutivas en todas las competiciones. La victoria se produjo en un contexto de incertidumbre deportiva, pues el club podría enfrentar deducciones de puntos o incluso la exclusión de la liga si se confirman los cargos. Las autoridades británicas señalaron que el club aún puede apelar la decisión. En la grada de la Kop se exhibió una pancarta que leía "Una generación de aficionados, engañada". Algunos seguidores pidieron sanciones severas, incluso el descenso del club, mientras otros esperaban que se aplique la ley. El conjunto volvió al campo bajo fuerte custodia policial, aunque no se registraron incidentes graves como los acontecidos en 2018. Tras el encuentro, Haaland celebró los goles dirigiéndoles besos a su padre y a Noel Gallagher, seguidor del City. Doku y Cherki ampliaron la ventaja en los minutos 68 y 78, respectivamente. El entrenador Maresca instó a sus jugadores a centrarse en los resultados y a manejar el ruido externo. Con este triunfo, el City se prepara para el próximo partido contra el Paris Saint‑Germain en la fase de grupos de la Champions League, mientras continúan los procesos legales relacionados con las supuestas irregularidades.