El Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) podría propiciar una ciudad cada vez menos habitable, consideró la organización Suma Urbana. Ayer, realizaron un taller en el que expusieron sus preocupaciones respecto a la planeación y ordenamiento para la nueva Metrópoli, conformada por la Ciudad de México, 58 municipios del Estado de México, 8 de Hidalgo y uno de Morelos. "Quien más negativamente será afectada es la población de estas cuatro entidades federativas. Se va a volver, la Ciudad de México, una ciudad de expulsión, una ciudad de expulsión de sus habitantes, una ciudad agresiva para vivir, una ciudad en la que nos va a costar trabajo permanecer", expuso Josefina Mac Gregor, presidenta de Suma Urbana. La propuesta de ordenamiento plantea normatividades generales de desarrollo que puedan ser retomadas en planes locales. Esto, de acuerdo con Mac Gregor, podría ocasionar que se pierda la planeación participativa, uno de los ejes contemplados en el derecho a la ciudad, el cual está garantizado por la Constitución capitalina. "En ordenamiento territorial, en usos de suelo, en planeación, en desarrollo urbano, se desdibuja la autoridad y la incidencia de los ciudadanos de la Ciudad de México y de los otros estados y se la estamos cediendo completamente a un grupo de personas que conforman un Consejo de Desarrollo Metropolitano, lo que elimina completamente el famoso derecho a la ciudad", explicó. Asimismo, subrayó que actualmente se viven problemáticas relacionadas con la designación de usos de suelo sin verificación previa del predio donde se plantea la construcción, el aumento en los precios del predial y el crecimiento de las centralidades en la ZMVM. "Si de entrada, desde el Programa de Ordenación Metropolitana nos están planteando todo esto, la capacidad del ciudadano de incidir en su Colonia, en su Alcaldía, en su ciudad, es nula", resaltó la activista y experta en materia de desarrollo urbano. Estos lineamientos, de acuerdo con el planteamiento del documento, tendrán que alinearse en el Plan General de Desarrollo y, posteriormente, en el Programa General de Ordenamiento Territorial, lo que podría implicar la modificación de las propuestas actuales. Vecinos organizados prevén reforzar campañas de difusión sobre los contenidos del documento antes de su consulta pública.